lunes 28 de mayo de 2007

Discusión

Cada vez que llegaba a casa con mis aros de cangrejo y mi saco de piel de pulpo, mi mujer se enojaba, me gritaba y me golpeaba, hasta que nuestra relación terminó.
¿Será que no soportaba mi mal aliento?

2 comentarios:

castigo dijo...

el problema fundamental se basa en no alimentar bien al pulpo interior

Croquera dijo...

¡Imbécil! ella fue presidenta de Greenpeace, hasta que supo de la existencia de Peta.