martes 22 de mayo de 2007

Preocupación

Mientras existan personas tratando de resolver el misterio del monstruo del Lago Ness, discutiendo sus problemas de fe, pensando en invertir más o menos dinero en sus compañías. Yo seguiré tratando de planchar mis poleras sin un sólo pliegue.

1 comentarios:

Claudio Díaz dijo...

¿Que sería del mundo sin los pliegues? El sexo oral sería parte de nuestra imaginación